Lanzar un producto financiero desde cero implica cumplir con un proceso regulatorio y burocrático exigente. El modelo de BIN Sponsorship propone un camino más simple para recorrerlo.
Santiago, octubre de 2026.- Cada vez más marcas quieren lanzar su propia tarjeta, pero para concretarlo deben resolver un paso clave: el acceso a las redes de pago. Para emitir una tarjeta es necesario contar con un BIN (Bank Identification Number), el código que identifica ante redes como Visa o Mastercard a la institución que la respalda y que permite procesar cada transacción.
Para las compañías que operan fuera de la banca tradicional, como cadenas de supermercados, obtenerlo de forma independiente implica negociar directamente con las marcas globales y cumplir exigencias regulatorias que pueden extenderse por meses, o incluso años.
Para simplificar este camino, la industria recurre al BIN Sponsorship, un modelo en el que un actor tecnológico especializado, que ya cuenta con los permisos y las conexiones necesarias, pone su infraestructura a disposición de terceros para que lancen sus propias tarjetas. Este es el caso de empresas como Pomelo, que ofrece BIN Sponsorship dentro de una plataforma que combina capacidad regulatoria local, infraestructura tecnológica y procesamiento de transacciones, para facilitar tanto el lanzamiento como la operación de programas de tarjetas.
“Este modelo viene a democratizar las finanzas. En simples palabras, permite que una marca se suba a la infraestructura de un aliado tecnológico que ya hizo el trabajo pesado. El sponsor pone sus licencias y su BIN a disposición del nuevo emisor, lo que se traduce en que la empresa pueda lanzar sus tarjetas y operar mundialmente sin tener que ahogarse en años de trámites y regulaciones”, afirma Santiago Witis, Country Manager de Chile en Pomelo.
Del plan a la billetera: cómo funciona el paso a paso en la práctica
En lugar de afrontar por cuenta propia el proceso regulatorio, apoyarse en un proveedor que ya cuenta con las licencias y conexiones necesarias permite acelerar la salida al mercado. Para una empresa que decide lanzar su tarjeta hoy, este atajo tecnológico transforma un trámite extenso y costoso en un proceso ágil y directo::
- El acceso al BIN sin licencia propia. La empresa no necesita inscribirse ante las grandes franquicias de pago como Visa o Mastercard ni armar un equipo legal para tramitar licencias. Desde el día uno, se conecta al BIN que Pomelo ya tiene aprobado, ahorrando altísimos costos de inicio y meses de espera.
- El diseño de la experiencia (Marca blanca). Resuelto el acceso al BIN, la empresa puede concentrarse en el producto y en la relación con sus clientes. Diseña el plástico o la tarjeta virtual con sus propios colores y logo. “El usuario final interactúa con una tarjeta que lleva exclusivamente el nombre de la marca que se la ofreció. La tecnología de soporte es invisible; la experiencia de cara al cliente es 100% propia e independiente”, puntualiza Witis.
- El lanzamiento ágil (Time-to-market). Al integrarse a una infraestructura tecnológica que ya está construida y funcionando, la salida al mercado es inmediata. La empresa logra poner la tarjeta en manos (o en smartphones) de sus clientes en cuestión de semanas, en lugar de años.
- El motor del día a día y el salto regional. Una vez que la tarjeta está en la calle, Pomelo procesa todas las transacciones diarias de forma segura. Y si la marca chilena decide expandirse a otro país, simplemente utiliza esa misma carretera tecnológica para emitir tarjetas afuera, sin tener que empezar de cero en el nuevo mercado.
A la hora de escoger a este socio, mirar hacia el futuro es clave. “La capacidad técnica de cruzar fronteras lo es todo. Si una empresa local tiene el objetivo de expandir sus operaciones por Latinoamérica más adelante, debe elegir a un aliado cuyas licencias y tecnología ya estén homologadas a nivel regional. Eso es lo que te salva de volver a empezar desde cero cada vez que abres un nuevo mercado”, concluye el ejecutivo de Pomelo.
Acerca de Pomelo
Pomelo es la plataforma de infraestructura financiera modular que permite a bancos, fintechs y empresas de cualquier industria lanzar y escalar soluciones de pago de manera global con una única integración. Nuestra tecnología permite la emisión, procesamiento y gestión del negocio de tarjetas —locales y globales—, BIN Sponsorship, tokenización, core de crédito, entre otros.
Potenciado por AI y tecnología cloud-native, Pomelo combina cumplimiento regulatorio y profundidad operativa en América Latina con soluciones de alcance global para ayudar a sus clientes a expandirse más rápido y operar sin complejidad.
Fuente: Parla.