La iniciativa se implementará en establecimientos de tres Servicios Locales de Educación Pública de la Región Metropolitana y La Araucanía, incorporando estrategias pedagógicas basadas en juegos y participación para promover el bienestar socioemocional y la convivencia positiva.
El bienestar y la convivencia de niños, niñas y adolescentes en las escuelas son los principales desafíos de la educación chilena. En este contexto, UNICEF Chile y Fundación Kiri iniciaron la implementación del proyecto “Jugar Juntos”, una iniciativa que busca transformar la vida cotidiana de las escuelas, incorporando el juego, el movimiento y el aprendizaje socioemocional como herramientas para fortalecer las comunidades.
El proyecto, que se inició en abril de este año y se extenderá hasta enero de 2027, se desarrolla en establecimientos pertenecientes a los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) Costa Araucanía, Los Parques y Santa Corina (en Santiago Poniente), priorizando comunidades educativas que enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad social y educativa.
Así, esta iniciativa impulsa un modelo que integra el bienestar en la rutina diaria de las escuelas mediante estrategias simples, prácticas y sostenibles desarrolladas por los docentes. Más que actividades aisladas, la propuesta incorpora pequeñas experiencias de juego, movimiento y participación que pueden desarrollarse al inicio de una clase, durante una transición o incluso en los recreos, fortaleciendo habilidades como la autorregulación, la empatía, la cooperación y la resolución constructiva de conflictos.
“El bienestar no puede ser un objetivo secundario dentro de la escuela; debe convertirse en una condición para que el aprendizaje ocurra. Pequeñas prácticas cotidianas, como el juego estructurado, el movimiento y la participación activa de los estudiantes, pueden generar cambios profundos en la convivencia escolar porque potencian el aprendizaje socioemocional. Nuestro propósito es que estas herramientas sean sostenibles en el tiempo y queden instaladas en las comunidades educativas mucho después de que termine el proyecto”, señaló María Jesús Olivares, coordinadora de Evaluación y Estudios de Fundación Kiri
Por su parte, Francisca Morales, oficial de educación de UNICEF, agregó que “la convivencia educativa no depende únicamente de nuevas normas o protocolos, sino también de transformar las experiencias cotidianas que viven estudiantes y docentes dentro de la escuela. Y ahí el juego y las experiencias compartidas que favorecen conocer al otro, generar vínculos, son un gran aporte para un clima escolar positivo”.
Uno de los pilares de la iniciativa es la implementación de los SEL Kernels, estrategias pedagógicas breves basadas en evidencia internacional, desarrolladas por investigadores del Laboratorio de Enfoques Ecológicos para el Aprendizaje Socioemocional (EASEL Lab: The Ecological Approaches to Social Emotional Learning) de la Universidad de Harvard. Fundación Kiri adaptó este enfoque al contexto chileno, integrándolo con metodologías propias que promueven el bienestar, la participación activa y el desarrollo socioemocional, el juego y el movimiento, tanto en talleres específicos –como robótica– y dentro de ramos comunes como lenguaje, matemáticas o educación física.
Además del trabajo directo con estudiantes, el proyecto contempla capacitación y acompañamiento a docentes, fortalecimiento de equipos directivos y espacios permanentes para recoger la voz de las comunidades educativas, entendiendo que el bienestar debe construirse desde una perspectiva ecológica.
En esta alianza, el aporte de UNICEF permitió aumentar la cobertura del programa además de entregar asistencia técnica y estratégica en el proceso, promoviendo la generación de aprendizajes y evidencia que puedan contribuir al fortalecimiento de las políticas públicas orientadas al bienestar, la convivencia y la participación en la educación pública.
Fuente: 360 Comunicaciones