Estudio revela que 59% de los trabajadores chilenos no cuenta con un colchón de ahorros; mientras un 45% se ubica en el tramo de alta resiliencia.
Un 59% de los trabajadores chilenos encuestados declara no contar con un colchón de ahorros suficiente para enfrentar un período sin ingresos, de acuerdo con el Estudio Global sobre la Resiliencia de las Personas 2026, desarrollado por Zurich Insurance Group junto a Oxford Research & Development Partners. El resultado contrasta con el nivel general de resiliencia observado en Chile, que alcanza 4,30 puntos, por sobre el promedio global de 4,11.
El hallazgo adquiere especial relevancia en un escenario de mayor presión sobre el mercado laboral. Según el Instituto Nacional de Estadísticas, la tasa de desocupación llegó a 9,6% en el trimestre junio-agosto de 2026, un punto porcentual más que en igual período del año anterior, mientras el número de personas ocupadas disminuyó 0,9% en doce meses.
El estudio busca medir qué tan preparadas están las personas para adaptarse, recuperarse y mantener su bienestar frente a cambios o situaciones imprevistas. Para ello, construye un índice a partir de cinco dimensiones de la resiliencia, psicológica, física, social, financiera y digital, y analiza tanto las capacidades y comportamientos individuales como los recursos con los que cuentan las personas para enfrentar escenarios de incertidumbre.
Del total de encuestados en el país, un 45% se encuentra en el tramo de alta resiliencia; un 50% se mantiene en un nivel estable; y un 4% presenta dificultades. “La resiliencia no es solo enfrentar una dificultad, sino también estar preparados para lo que viene. En Chile vemos fortalezas importantes en el ámbito psicológico, pero al mismo tiempo una vulnerabilidad financiera que puede hacerse especialmente visible ante la pérdida de ingresos. Contar con esta evidencia nos permite entender mejor esas vulnerabilidades y avanzar en cómo acompañar a las personas frente a escenarios de mayor incertidumbre”, señaló Ángeles Quintana, gerenta de Vida y Salud de Zurich Chile.
Fortaleza psicológica, pero mayor vulnerabilidad financiera
Los resultados muestran que la capacidad de adaptación de los trabajadores chilenos no necesariamente se traduce en una mayor preparación económica ante un imprevisto. El ámbito financiero aparece como la principal vulnerabilidad del país y los ingresos marcan, además, la mayor brecha demográfica observada en Chile: quienes perciben mayores ingresos alcanzan una puntuación de resiliencia de 4,47, frente a 4,37 entre quienes se encuentran en los niveles de ingresos más bajos.
En contraste, las principales fortalezas de los trabajadores chilenos se concentran en la dimensión psicológica, donde la capacidad para replantear la forma de enfrentar una dificultad y la confianza en alcanzar los propios objetivos aparecen como los aspectos mejor evaluados. Esta mayor resiliencia también se observa asociada al desempeño laboral: un 92% de quienes se encuentran en el tramo de alta resiliencia declara un rendimiento bueno o excelente, frente al 57% entre quienes presentan baja resiliencia, una diferencia de 35 puntos porcentuales.
Brechas compartidas en América Latina
Al ampliar la mirada a los otros dos países latinoamericanos incluidos en el estudio, aparecen patrones similares. En Brasil, un 49% de los trabajadores se ubica en el tramo de alta resiliencia, frente al 47% en México y 45% en Chile. Sin embargo, la vulnerabilidad financiera se mantiene como un desafío transversal: un 59% de los encuestados en Chile y México declara no contar con un colchón de ahorro suficiente para enfrentar un período sin ingresos, mientras que en Brasil la proporción alcanza un 49%.
Las diferencias son mayores en materia de adaptación digital. Mientras un 48% de los trabajadores brasileños declara utilizar inteligencia artificial generativa a diario, la proporción baja a 31% en México y 29% en Chile. De esta forma, Chile registra el menor uso diario entre los tres mercados analizados.
A partir de estos resultados, el estudio identifica para Chile como principales áreas de acción el fortalecimiento de la alfabetización digital, una mayor preparación financiera de corto plazo y una atención diferenciada a los trabajadores de menores ingresos.
Fuente: Extend