- Un análisis de Tottus revela cómo, cuándo y dónde se consume uno de los panes más tradicionales del país, además del trabajo de sus panaderías para ofrecerlo recién horneado durante toda la jornada.
Crujiente por fuera, liviana por dentro y presente habitualmente en desayunos y onces. La marraqueta mantiene un lugar privilegiado en la mesa de los consumidores, consolidándose como una de las principales opciones al momento de comprar pan.
Para conocer mejor los hábitos de este producto y celebrar el trabajo que existe detrás de su elaboración, Tottus realizó una radiografía de su consumo, que muestra que la marraqueta gana terreno año a año y que actualmente más del 40% de sus clientes la incluye a la hora de comprar pan.
“En Tottus conocemos cuáles son los productos preferidos por nuestros clientes y sabemos que la marraqueta ocupa un lugar especial en sus hogares. Por eso, nos preocupamos de mantener su disponibilidad, frescura y calidad, para que puedan encontrarla recién horneada durante toda la jornada”, señala Daniela Martínez, gerente de panadería, pastelería y platos preparados de Tottus.
La preferencia se concentra en la marraqueta tradicional recién horneada, formato que representa 90% de las compras de este producto. Su consumo, además, es transversal: las personas entre 41 y 70 años son quienes más la eligen.
El análisis también muestra que 80% de las compras corresponden a formatos familiares, lo que refleja su presencia habitual en los hogares. Este consumo se distribuye a lo largo del país, donde el 60% de los clientes se encuentran en regiones, mientras que uno de cada tres está en la Región Metropolitana.
Aunque la demanda se mantiene durante toda la jornada, ésta se intensifica durante la tarde. Una de cada dos compras ocurre entre las 17:00 y las 20:00 horas, coincidiendo con uno de los momentos más tradicionales para su consumo: la once.
“La marraqueta requiere precisión en cada etapa de su elaboración. La masa se prepara con doble fermentación y siguiendo una receta inspirada en la marraqueta tradicional ovillada. Todo este proceso se realiza en nuestro Centro de Producción y finaliza con el horneado en cada tienda. Así, nuestros clientes pueden encontrar pan fresco durante toda la jornada, con una corteza dorada y crujiente y una miga suave y liviana, características de una buena marraqueta”, explica Martínez, gerente de panadería, pastelería y platos preparados de Tottus.
La receta mantiene su preparación tradicional, a base de harina, agua, sal y levadura, sin incorporar grasas. La producción, en tanto, se ajusta diariamente de acuerdo con la demanda de cada establecimiento para asegurar disponibilidad, frescura y calidad.
Fuente: OC2