- En Chile, las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte, cobrando más de 30 mil vidas al año.
- Avances en tomografía de doble fuente e Inteligencia Artificial permiten obtener imágenes nítidas de las arterias en tiempo real, facilitando diagnósticos tempranos y procedimientos de alta precisión.
Región Metropolitana, 24 de septiembre de 2026.– El corazón late alrededor de cien mil veces al día, lo que convierte en un verdadero desafío médico observar estructuras de apenas unos milímetros en permanente movimiento. En Chile, donde las enfermedades cardiovasculares se consolidan como la principal causa de muerte, responsables de cerca de un tercio de las defunciones anuales, contar con imágenes precisas y oportunas es clave para salvar vidas.
Si bien la prevención sigue siendo la primera línea de defensa, evitar el tabaquismo, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física y monitorear la presión arterial, glucosa y lípidos en sangre, según las recomendaciones de la OMS y OPS, cuando un paciente requiere una evaluación profunda, el movimiento constante de las arterias coronarias suele dificultar un diagnóstico certero.
Para resolver este obstáculo, la tomografía de doble fuente utiliza dos emisores de rayos X y dos detectores que captan información simultáneamente en fracciones de segundo. Esta velocidad mitiga el efecto del movimiento, permitiendo evaluar la anatomía coronaria con alta definición, incluso en pacientes con frecuencias cardíacas elevadas o irregulares.
Inteligencia Artificial en el pabellón
Durante intervenciones cardiovasculares mínimamente invasivas, los especialistas guían catéteres y dispositivos en tiempo real. En esta etapa, la Inteligencia Artificial (IA) se transforma en un aliado decisivo: mediante algoritmos avanzados, reduce el ruido visual y mejora la claridad de las angiografías al instante, permitiendo identificar vasos sanguíneos y pequeños dispositivos con máxima exactitud.
“Estudiar el corazón implica observar un órgano que continúa funcionando durante todo el proceso. Tener imágenes más claras, incluso cuando el ritmo cardíaco representa un desafío, nos aporta información muy valiosa para comprender qué ocurre en las arterias. La innovación está evolucionando alrededor de estas necesidades concretas; poder obtener información con mayor rapidez durante el diagnóstico y apoyarnos en la inteligencia artificial para visualizar claramente mientras intervenimos, contribuye a que los especialistas tengamos mejores herramientas, siempre con el criterio médico como centro de cada decisión”, señaló John Carrillo, Gerente de imágenes.
Frente a las enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte a nivel nacional, la evolución de la tecnología médica, sustentada en Inteligencia Artificial y la captura de imágenes en tiempo real, aporta mayor certeza diagnóstica y respalda el trabajo de los equipos médicos en procedimientos de alta complejidad.
Fuente: Llorente y Cuenca