En las últimas horas, todas las Isapres aplicaron la modificación de la tarifa Ges, cumpliendo el fallo de la Corte Suprema. El efecto irrefutable de esta medida, informado por la propia Superintendencia de Salud, es la caída de un 12% de los ingresos mensuales del sistema.
El equilibrio del sistema se ha roto. Desde este mes, los aportes de los afiliados no cubrirán los costos asociados a sus atenciones: subsidios por licencias médicas, cirugías, procedimientos, consultas y exámenes, ya no tendrán financiamiento suficiente. El riesgo de una emergencia previsible, que nadie quiere y que afectará a prestadores y pacientes, públicos y privados, es evidente.
El adelanto del ICSA que ha planteado el Gobierno, es insuficiente para enfrentar esta crisis. Por ley, este indicador se usa anualmente para incorporar en los precios parte de los incrementos de costos que deben cubrir las Isapres, y es incapaz de abordar una caída en los ingresos de la magnitud que enfrenta el sector.
Debemos ser claros: esta medida, como se ha dado a conocer, no resuelve la crisis y, por lo tanto, no evita el fin forzado del sistema. Es razonable suponer que esto provocará decisiones en los prestadores muy graves para las personas. Y es incomprensible que el gobierno, que está consciente de esto, no proponga una verdadera solución que lo evite.
Esta semana el Presidente Boric se manifestó preocupado, advirtió que no quiere “que caiga el sistema” y que es necesario “llegar a un equilibrio”. Sr. Presidente de la República, confiamos en sus declaraciones y esperamos que se traduzcan en acciones concretas, para llegar a soluciones reales. Hemos manifestado, en todas las instancias posibles, nuestra disposición a una reforma al sistema, que no debe hacerse con graves afectaciones a la salud de las personas. Le pedimos que recoja las recomendaciones que se han hecho con sustento técnico, para evitar una crisis sanitaria. Miles de pacientes, y el sistema de salud completo, dependen de ello.
Fuente: Extend.