Juan Cristóbal Guerrero San Martin
Director carrera de Kinesiología
Universidad San Sebastián sede De la Patagonia
La importancia de conocer y utilizar adecuadamente los distintos niveles de atención que conforman la red de salud es fundamental para avanzar hacia un sistema más oportuno, eficiente y cercano a las necesidades de las personas, por eso, en el ámbito de la salud, se plantea que una de las principales dificultades que enfrenta actualmente el sistema es que muchas personas desconocen cuál es el lugar más apropiado al que deben acudir frente a una determinada necesidad.
Cuando una persona se siente mal, especialmente cuando se trata de un hijo, un padre, una persona mayor o alguien cercano, es absolutamente comprensible que quiera buscar rápidamente una solución. La preocupación, la angustia y el temor muchas veces nos llevan a pensar que la urgencia hospitalaria es siempre la mejor alternativa. Sin embargo, no necesariamente es así, muchas veces, esa decisión es la que puede extender los tiempos de atención.
En este sentido, se destaca el rol fundamental que cumple el CESFAM como puerta de entrada al sistema de salud. Estos centros no solamente permiten atender enfermedades, sino que también cumplen una función esencial en prevención, promoción de la salud, controles, seguimiento de enfermedades crónicas, rehabilitación y orientación a las familias; por eso es importante que las personas conozcan su CESFAM y sepan qué prestaciones pueden encontrar allí. Muchas situaciones pueden ser abordadas de manera adecuada en la atención primaria, con profesionales que además pueden realizar seguimiento y acompañar al paciente en el tiempo.
Por otro lado, frente a problemas de salud que requieren una atención más pronta, pero que no necesariamente implican riesgo vital, existen los servicios de atención de urgencia primaria SAPU o en un caso de mayor complejidad los Servicios de alta Resolutividad SAR, que permiten entregar una respuesta oportuna y resolver numerosas consultas de mediana complejidad.
En contraste, la urgencia hospitalaria, como la del Hospital de Puerto Montt, debe mantener su capacidad disponible principalmente para quienes presentan situaciones de mayor gravedad, complejidad o riesgo vital y requieren recursos diagnósticos y terapéuticos propios del nivel terciario de salud.
No se trata pedir que no concurran a una urgencia. Al contrario, frente a una situación grave, es fundamental consultar oportunamente. Lo que debemos hacer como sociedad es aprender a reconocer cuándo estamos frente a una emergencia y cuándo existe una alternativa dentro de la red que puede responder de mejor manera a nuestra necesidad.
Utilizar adecuadamente la red asistencial no debe entenderse únicamente como una estrategia para disminuir la demanda de los hospitales, sino como una manera concreta de mejorar la atención de toda la comunidad; cuando una persona utiliza el nivel de atención que corresponde, no solamente está tomando una buena decisión para sí misma. También está ayudando a que los equipos de salud puedan disponer de tiempo y recursos para quienes realmente necesitan una atención de mayor complejidad.
El llamado, finalmente, es a que la comunidad de Puerto Montt, conozca su red de atención más cercana y consulte oportunamente cuando sea necesario. Una persona nunca debería sentirse culpable por consultar cuando tiene una preocupación de salud. Lo importante es que podamos orientarla hacia el lugar adecuado. La salud no comienza ni termina en una sala de urgencia.
Fuente: Universidad San Sebastián