Un estudio de CBRE que compara a Chile, México, Colombia y Brasil muestra que las empresas chilenas mantienen las mayores expectativas de asistencia presencial de la región. En Chile, 74% espera que sus trabajadores concurran cuatro o cinco días por semana, mientras que la asistencia efectiva alcanza el 70%.
Santiago, 15 de octubre de 2026.- Chile es el mercado con mayor nivel de presencialidad en oficinas entre los cuatro países latinoamericanos analizados por CBRE. Según la Encuesta de Sentimiento de Ocupantes de Oficinas 2026, el 70% de las organizaciones encuestadas en Chile reporta una asistencia efectiva de cuatro o cinco días por semana, por encima de México, donde esa proporción alcanza cerca de 54%; Brasil, con alrededor de 27%; y Colombia, con 14%. Los nuevos gráficos comparativos permiten observar diferencias importantes en los modelos de asistencia entre los cuatro mercados.
Chile también presenta las mayores expectativas de alta presencialidad: 74% de las organizaciones espera que sus colaboradores concurran cuatro o cinco días a la semana, compuesto por un 54% que espera cinco días y un 20% que espera cuatro. La asistencia efectiva se mantiene muy cerca de esa expectativa, con 41% reportando cinco días y 29% cuatro días.
La comparación muestra, sin embargo, que no existe un único modelo de oficina en la región. México es el mercado que más se aproxima a Chile, con una fuerte concentración en esquemas de cinco días: cerca de 51% espera asistencia toda la semana y aproximadamente 43% reporta que esa es actualmente la frecuencia efectiva. En Brasil, en cambio, el modelo se concentra principalmente en los tres días semanales, expectativa que alcanza 40%, mientras que en Colombia predominan esquemas de menor presencialidad: alrededor de 71% de las respuestas sobre asistencia efectiva se concentra en dos días por semana.
“Los resultados muestran que Latinoamérica no tiene un único modelo de trabajo. Chile y México presentan una cultura de oficina mucho más presencial, mientras que Brasil y Colombia se han consolidado en esquemas híbridos de dos o tres días. En Chile, además, vemos una alta correspondencia entre lo que las organizaciones esperan y lo que efectivamente ocurre. Por eso, la discusión empieza a moverse desde cuántos días se va a la oficina hacia qué experiencia encuentran las personas cuando están ahí”, explicó la senior manager de research de CBRE Chile, Ingrid Hartmann.
¿Qué hace que las personas quieran ir a la oficina?
Según la encuesta, la funcionalidad del espacio -contar con lugares adecuados tanto para trabajo individual como colaborativo- es el principal factor que favorece la asistencia, con 20%, seguida por la ubicación y facilidad de desplazamiento, con 16%. Las políticas de control de asistencia, en cambio, tienen un doble efecto: 12% las menciona como incentivo, pero 20% como factor que desincentiva la presencialidad.
La ubicación también aparece como un factor determinante al momento de elegir un edificio. El 41% de los encuestados en Chile señala que descartaría un inmueble sin acceso cercano a transporte público, mientras que un 29% estaría dispuesto a pagar una renta superior por contar con esa cercanía.
Pese a que los niveles de asistencia son altos, 61% de las organizaciones chilenas considera que su oficina está simplemente en el promedio frente a espacios de compañías comparables, mientras solo 7% la ubica significativamente por encima.
A esto se suma una inversión todavía cautelosa en los espacios de trabajo. En las casas matrices, 37% de las organizaciones está realizando principalmente mejoras incrementales y otro 29% concentra su inversión en mantenimiento, mientras solo 10% declara estar llevando adelante transformaciones intensivas de sus oficinas.
“Cuando la presencialidad ya está instalada, exigir más asistencia deja de ser necesariamente la principal respuesta. Para las empresas, el desafío pasa por asegurar que sus oficinas sean funcionales, estén bien ubicadas y ofrezcan espacios que hagan sentido para la colaboración y el trabajo individual. Ahí es donde empieza a jugarse la calidad de la experiencia”, agregó Hartmann.
A partir de estos resultados, CBRE plantea que las empresas deben definir con claridad qué objetivo buscan priorizar antes de invertir en sus espacios de trabajo –eficiencia, colaboración o experiencia de los colaboradores– y avanzar hacia entornos flexibles, capaces de adaptarse a distintas necesidades. Para los propietarios, en tanto, el estudio pone el acento en la retención de los arrendatarios: 66% de los ocupantes en Chile no tiene planes de relocalización, por lo que mantener espacios capaces de responder a sus necesidades adquiere especial relevancia.
Fuente: Extend