- La Inteligencia Artificial lidera la incorporación de nuevas herramientas, mientras persiste una marcada brecha por tamaño: las grandes empresas no solo están más digitalizadas, sino que también avanzan más rápido en inversión y desarrollo de capacidades. La CNC advierte que cerrar esta distancia es clave para que la tecnología contribuya a reducir las brechas de productividad.
La adaptación tecnológica de las empresas del comercio, restaurantes y hoteles retomó dinamismo. El Barómetro CNC de Adaptación Tecnológica alcanzó 65,8 puntos en julio de 2026, en una escala de 0 a 100, frente a 63,0 puntos en enero y 62,3 puntos en julio de 2025, consolidando la trayectoria ascendente observada desde 2024.
El indicador combina cuatro dimensiones: nivel de digitalización, incorporación reciente de tecnología, perspectivas de inversión y desarrollo de capacidades internas. En la última medición, el principal impulso provino de la incorporación de nuevas herramientas y de mejores perspectivas de inversión, mientras que el desarrollo de capacidades internas muestra una evolución más gradual.
El avance, sin embargo, continúa siendo muy desigual entre empresas. En julio, el Barómetro alcanza 61,2 puntos entre las microempresas, 65,8 en las pequeñas, 76,5 en las medianas y 83,6 en las grandes. La diferencia no responde únicamente a cuánto se han digitalizado hasta ahora, las empresas más grandes también incorporan nuevas tecnologías con mayor intensidad, presentan una mayor disposición a seguir invirtiendo y desarrollan más capacidades internas.
Para Bernardita Silva, gerenta de Estudios de la CNC, esta diferencia adquiere especial relevancia frente al desafío de elevar la productividad empresarial, “la brecha tecnológica que vemos entre empresas grandes y pequeñas no es solo una diferencia respecto de las herramientas que tienen hoy, sino también de la velocidad con que están avanzando. La tecnología está siendo asociada a mejor gestión, ahorro de tiempo y mayor eficiencia, por lo que una adopción desigual puede reforzar diferencias de productividad. Pero al mismo tiempo abre una oportunidad, lograr que las empresas de menor tamaño accedan e integren estas herramientas puede ser un camino concreto para reducir esa brecha”.
Seis de cada diez empresas avanzaron tecnológicamente en el semestre
Durante los últimos seis meses, cerca de seis de cada diez empresas incorporaron por primera vez o ampliaron significativamente alguna tecnología, mientras que 40,2% no realizó nuevas incorporaciones. La diferencia por tamaño es especialmente marcada, 49,1% de las microempresas no realizó avances, porcentaje que cae a 42,8% entre pequeñas, 8,1% entre medianas y solo 3,7% entre grandes.
Las tecnologías que actualmente tienen mayor presencia siguen siendo aquellas vinculadas a la operación y comercialización cotidiana: 72,5% cuenta con página web propia, 67,5% utiliza pagos digitales integrados y 62,2% software de gestión o administración. Más de la mitad también vende a través de redes sociales, realiza comercio electrónico y utiliza software contable.
En cambio, la penetración disminuye en soluciones que requieren una integración más profunda de procesos, 50,1% utiliza tecnología en la nube, 39,9% Inteligencia Artificial, 34,2% automatización y 32,5% CRM. Es precisamente en estas herramientas donde las brechas por tamaño se hacen más evidentes.
Inteligencia Artificial lidera la nueva ola de adopción
La Inteligencia Artificial aparece como la tecnología más dinámica de la actual etapa de transformación. Actualmente, 39,9% de las empresas utiliza herramientas de IA, mientras que 22,7% señala haberlas incorporado por primera vez o ampliado significativamente durante los últimos seis meses, muy por encima de cualquier otra herramienta consultada.
Entre las empresas que utilizan IA, las aplicaciones se concentran principalmente en marketing y redes sociales (29,3%) y administración y gestión (21,9%), seguidas por análisis de ventas o clientes, generación de contenidos y atención al cliente. El patrón muestra que la IA está ingresando principalmente mediante tareas de apoyo y productividad cotidiana, más que a través de procesos altamente complejos.
La IA presenta además una característica relevante: su incorporación reciente es relativamente transversal entre micro y pequeñas empresas y aumenta entre medianas y grandes, lo que la diferencia de tecnologías como automatización, CRM o chatbots, donde las brechas de adopción son mucho mayores. El estudio señala que herramientas de fácil acceso, particularmente la IA, podrían contribuir parcialmente a reducir estas diferencias.
Las empresas grandes también lideran las perspectivas de inversión
Un 36,6% de las empresas proyecta comprar tecnología o aumentar su inversión durante el segundo semestre, mientras que 61,5% espera mantenerla sin variaciones. La intención de inversión pasa desde 32,3% entre las microempresas a 57,9% entre las grandes, reforzando la posibilidad de que las diferencias tecnológicas continúen ampliándose.
Por actividad económica también existen diferencias. Grandes Tiendas y Supermercados muestran sistemáticamente mayores niveles de digitalización, mientras Compra y Venta de Automóviles destaca en ventas por redes sociales, Inteligencia Artificial y automatización. Hoteles y Restaurantes presentan un avance más moderado en comercio electrónico, IA y tecnología en la nube, y Otros Negocios al por Menor se sitúan en posiciones intermedias.
El principal retorno tecnológico está en la productividad y la gestión
Más allá de la adopción, las empresas evalúan favorablemente los resultados obtenidos. Un 64,3% señala que la tecnología tuvo un impacto positivo durante el primer semestre de 2026, frente a 30,4% que identifica un efecto neutro y solo 4,2% que reporta un impacto negativo.
Los principales beneficios son mejor control y gestión del negocio (29,9%), ahorro de tiempo (24,1%), aumento de ventas (16%) y mejor atención de clientes (11,2%). En cambio, solo 2,5% menciona la reducción de costos como principal beneficio. Para la CNC, este resultado muestra que el retorno tecnológico está siendo percibido principalmente en términos de productividad, organización y capacidad de gestión, más que como una vía directa para reducir gastos.
“Lo interesante es que las empresas no están viendo la tecnología principalmente como una herramienta para reemplazar personas o reducir costos. Los beneficios aparecen en la capacidad de gestionar mejor, ahorrar tiempo, vender más y utilizar de manera más eficiente los recursos. Ese es justamente el vínculo que debemos potenciar entre transformación tecnológica y productividad”, agregó Silva.
El empleo muestra más adaptación que sustitución
El avance tecnológico tampoco se traduce, hasta ahora, en una sustitución generalizada del empleo. Un 83,7% de las empresas considera baja o nula la probabilidad de reemplazar puestos rutinarios o monótonos mediante tecnología, mientras que solo 6% estima una alta probabilidad.
Paralelamente, 10,2% reporta un aumento de puestos asociados a funciones tecnológicas y 18,2% un incremento de las capacitaciones vinculadas a tecnología. Este proceso es considerablemente más intenso entre las empresas grandes: los puestos tecnológicos aumentaron en 26,2% de ellas y las capacitaciones en 39,5%.
Los resultados apuntan así más hacia una transformación del contenido de los puestos de trabajo y de las competencias necesarias que hacia una reducción generalizada del empleo.
El costo continúa siendo la principal barrera
Entre las empresas que no incorporaron nuevas tecnologías, la principal dificultad son los costos elevados, con 28,3%, seguidos muy de cerca por la percepción de que la tecnología actualmente disponible es suficiente, con 27%. Otro 13,9% señala que no logra identificar beneficios claros asociados a nuevas inversiones.
El resultado muestra que la barrera no se limita a falta de capacitación o alfabetización digital. Existe también una dificultad para justificar económicamente las inversiones y para identificar soluciones con beneficios concretos para cada negocio.
La transformación tecnológica también trae nuevos riesgos
La mayor digitalización implica, además, una creciente exposición a riesgos. Durante los últimos doce meses, 15,7% de las empresas enfrentó fraude por transferencias, 14,1% fraude con medios de pago, 12,2% hackeo de cuentas o redes sociales y 11,7% suplantación de identidad. Un 5,5% reportó robo o filtración de datos.
La CNC plantea que la ciberseguridad debe avanzar en paralelo con el proceso de digitalización, particularmente a medida que las empresas aumentan su exposición y volumen de operaciones digitales.
Una oportunidad para reducir la brecha de productividad
Para la CNC, el desafío de adaptación tecnológica no consiste solo en incorporar más herramientas, sino en lograr que esas tecnologías se integren efectivamente en los procesos empresariales y se traduzcan en mejoras de productividad y competitividad.
Los resultados muestran que las empresas de mayor tamaño parten desde niveles más altos y, al mismo tiempo, avanzan con mayor rapidez. Sin embargo, la expansión de tecnologías cada vez más accesibles, particularmente la Inteligencia Artificial, abre una oportunidad para las empresas pequeñas, siempre que exista acceso a soluciones escalables, información sobre aplicaciones concretas y capacidades para implementarlas productivamente.
Ficha técnica
El Barómetro CNC de Adaptación Tecnológica se construye a partir de una encuesta a 505 empresas del comercio, compra y venta de automóviles, restaurantes y hoteles, realizada por Ekhos. El indicador se expresa en una escala de 0 a 100 y combina, con igual ponderación, nivel de digitalización, incorporación tecnológica, inversión futura y capacidades asociadas a capacitación y empleo tecnológico.
Fuente: CNC