La investigación comparó modelos Volvo fabricados entre 2010 y 2019 con
vehículos de la marca producidos entre 1970 y 1979. Los resultados muestran que
el riesgo de lesiones entre las conductoras alcanzó un nivel equivalente al de los
hombres.
Santiago, octubre de 2026.— Una nueva investigación del Centro de Seguridad de Volvo
Cars muestra cómo más de cinco décadas de análisis de accidentes reales han
contribuido a mejorar la protección de quienes viajan en sus vehículos. Entre sus
principales hallazgos, el estudio registró una reducción del 88% en el riesgo de lesiones
entre las conductoras, situándolo al mismo nivel que el de los hombres.
El análisis comparó modelos fabricados entre 2010 y 2019 con aquellos producidos entre
1970 y 1979. En el conjunto de los conductores, la disminución del riesgo de lesiones fue
del 79%.
Los resultados respaldan un enfoque de seguridad que considera las diferencias físicas
de las personas, como estatura, peso y contextura. A partir de información de accidentes
reales, Volvo Cars estudia cómo estas características influyen en las lesiones y utiliza los
hallazgos para desarrollar soluciones que respondan a la diversidad de sus ocupantes.
Los avances también se extienden a las distintas posiciones dentro del vehículo. Según el
análisis, los pasajeros de los asientos traseros que utilizan cinturón de seguridad cuentan
con niveles de protección comparables a los de los ocupantes de los asientos delanteros
e incluso superiores en algunos escenarios.
“Durante mucho tiempo, la seguridad en la industria automotriz no ha funcionado de la
misma manera para todas las personas. En Volvo Cars hemos seguido un camino
diferente. Al estudiar accidentes reales y diseñar considerando las necesidades de
mujeres, hombres y niños de distintas complexiones físicas, hemos trabajado durante
décadas para ofrecer un alto nivel de protección sin importar quién seas o dónde te
sientes dentro del vehículo. Nuestra investigación más reciente confirma que la protección
equitativa no es solo una aspiración, sino una realidad que hemos logrado en nuestros
automóviles desde hace años”, señaló Åsa Haglund, directora del Volvo Cars Safety
Centre.
De los accidentes reales al desarrollo de vehículos
Desde 1970, Volvo Cars ha recopilado información de más de 50.000 accidentes que
involucraron a más de 80.000 ocupantes. Esta base de conocimiento permite estudiar qué
ocurre en distintas colisiones, cómo afectan a las personas y qué mejoras pueden
incorporarse al diseño de los vehículos.
A través de su metodología Circle of Life, la compañía convierte estos aprendizajes en
requisitos de seguridad, pruebas y procesos de desarrollo y validación. La información
obtenida en terreno alimenta así un ciclo continuo de investigación y mejora.
Este trabajo también sustenta el Volvo Cars Safety Standard, un estándar interno que
contempla situaciones de accidentes y características de los ocupantes más allá de las
exigencias regulatorias y las pruebas de seguridad convencionales.
La premisa es sencilla: los accidentes reales no ocurren siempre en las mismas
condiciones y las personas tienen características físicas diferentes. Por eso, el desarrollo
de seguridad debe considerar tanto una variedad de escenarios como la diversidad de
quienes viajan dentro del automóvil.
Investigación disponible para toda la industria
Volvo Cars comparte sus investigaciones con la comunidad científica, otros fabricantes y
autoridades para contribuir al desarrollo de vehículos más seguros.
Como parte de este compromiso, en 2019 lanzó la iniciativa E.V.A. (Equal Vehicles for
All), mediante la cual puso a disposición pública una biblioteca digital con más de 50 años
de investigación en seguridad. El objetivo es que estos conocimientos puedan servir de
base para mejorar la protección de las personas en toda la industria automotriz.
La nueva investigación fue liderada por Lotta Jakobsson y Thomas Broberg, especialistas
del Centro de Seguridad de Volvo Cars, y presentada en el marco de la conferencia
internacional Enhanced Safety of Vehicles (ESV) 2026.
El análisis abarca distintos tipos de accidentes, entre ellos colisiones frontales, laterales y
traseras, salidas de camino, volcamientos y eventos con múltiples impactos. El estudio se
centra en ocupantes de 13 años o más que utilizaban cinturón de seguridad y analiza
lesiones con potencial moderado de poner en riesgo la vida, como fracturas y
conmociones cerebrales.
Fuente: publicoporternovelli.