- Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio Cuidadores Más Fortalecidos II contempla talleres, material educativo y cápsulas audiovisuales orientadas al cuidado y bienestar de las personas encargadas de cuidar a otras en situación de dependencia.
Entregar herramientas para el cuidado y autocuidado, acercar conocimientos a las personas cuidadoras y fortalecer las redes de apoyo del territorio son algunos de los principales propósitos de Cuidadores Más Fortalecidos II, Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM) desarrollado por la Universidad San Sebastián, la Universidad de Los Lagos, el Programa Red Local de Apoyos y Cuidados (PRLAC) de la Municipalidad de Puerto Montt y el CESFAM Antonio Varas.
“La iniciativa busca fortalecer los conocimientos y habilidades de personas que realizan labores de cuidado de manera informal, vinculadas a personas en situación de dependencia, mediante una estrategia de formación que combina talleres y recursos educativos. En este contexto, se proyecta beneficiar a más de 400 personas cuidadoras de la comuna de Puerto Montt”, afirma Karina Osorio, académica de Enfermería de la USS, sede De la Patagonia, líder del proyecto.
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Multidisciplina para una contribución integral
En esta iniciativa, que tributa al Programa Territorial Hito Más Salud Más Cerca, de VcM, participan estudiantes y académicos de Enfermería, Derecho, Fonoaudiología, Kinesiología, Nutrición y Dietética y Terapia Ocupacional de la Universidad San Sebastián, junto a estudiantes y académicos de Psicología de la Universidad de Los Lagos.
En concreto, Enfermería desarrolla talleres orientados al cuidado y autocuidado de personas en situación de dependencia, mientras que las distintas carreras contribuyen a la elaboración de contenidos educativos y cápsulas audiovisuales. Desde Psicología, en tanto, incorporan contenidos vinculados al bienestar emocional, salud mental, manejo de la sobrecarga, autocuidado y fortalecimiento de las redes de apoyo.
“Una articulación de este tipo permite entregar herramientas a las personas cuidadoras y al mismo tiempo, generar una experiencia de aprendizaje situado para los estudiantes, quienes tienen la posibilidad de aplicar sus conocimientos en un contexto real y acercarse a las necesidades de las familias y comunidades”, destaca Osorio.
Aprendizaje significativo
Para Javiera Gallardo, estudiante de Enfermería, participar en el proyecto significa una experiencia especialmente significativa para su formación. “Nos permite aplicar nuestros conocimientos con una mayor confianza y acercarnos de manera significativa a la población cuidadora. Así también nos brinda la oportunidad de interactuar con distintas familias y conocer sus realidades, experiencias y dificultades, lo que resulta muy emotivo y enriquecedor”, señala.
“Esta experiencia nos permite comprender que el rol de Enfermería no implica solamente la atención clínica, sino que también podemos educar, apoyar, prevenir y acompañar a las familias. Llevar a la práctica estos conocimientos es muy reconfortante y, sin duda, aporta a nuestro crecimiento profesional y personal”, agrega.
Articulación de experiencias
Desde el Programa Red Local de Apoyos y Cuidados de la Municipalidad de Puerto Montt, Rodrigo Zamorano, gestor comunitario del programa valora “profundamente esta iniciativa, pues permite entregar herramientas, conocimientos y espacios de encuentro a las personas cuidadoras, reconociendo la importante labor que realizan diariamente”
Asimismo, destaca que el trabajo conjunto entre instituciones públicas y de educación superior permite fortalecer las capacidades existentes en el territorio. “El trabajo colaborativo entre las instituciones públicas y de educación superior es fundamental para articular experiencias y capacidades en beneficio de quienes cuidan, fortaleciendo las redes locales y promoviendo un acompañamiento integral, cercano y pertinente a sus necesidades”, indica.
Por su parte, Daniela Schmidt, encargada del Programa de Atención Domiciliaria Dependencia Severa y médico de familia del CESFAM Antonio Varas, agrega que “esta articulación es beneficiosa, significativa y necesaria, ya que entrega herramientas prácticas para el manejo clínico, emocional y social del cuidado, previene la sobrecarga del cuidador y mejora sustancialmente la calidad de vida tanto del usuario como de su familia. Invertir en la formación de cuidadores es invertir en dignidad, en salud comunitaria y en una red de apoyo más resiliente y preparada”, finaliza.
Fuente: USS