Tras el incendio estructural registrado la noche de este martes en la empresa Panimex, en la comuna de Quilicura, que movilizó a cerca de 250 voluntarios de Bomberos de la Región Metropolitana y generó una extensa columna de humo junto con múltiples explosiones, expertos reiteraron la importancia de reforzar las medidas preventivas en instalaciones que almacenan sustancias peligrosas.
Durante esta jornada, la Seremi de Salud Metropolitana decretó la prohibición de funcionamiento de la empresa, dedicada a la producción de plásticos y químicos, e inició un sumario sanitario. De acuerdo con los primeros antecedentes, en el lugar existiría presencia de amoníaco y otros productos químicos peligrosos, por lo que la emergencia fue catalogada como un incendio con materiales peligrosos.
Frente a este escenario, Luis Castro, ingeniero en Prevención de Riesgos y académico del IP-CFT Santo Tomás, explicó que este tipo de industrias debe cumplir estrictamente con la normativa vigente para reducir la probabilidad de accidentes y minimizar sus consecuencias.
“Es fundamental cumplir con el Decreto Supremo N°148, sobre almacenamiento de sustancias peligrosas, y el Decreto Supremo N°43, que regula el manejo de residuos peligrosos. Estas normas establecen las exigencias para almacenar y manipular correctamente este tipo de productos”, señala.
El especialista agrega que la prevención no puede recaer únicamente en una persona, sino que debe existir un equipo o departamento de prevención de riesgos encargado de abordar distintas áreas críticas, como la gestión de incendios, la capacitación del personal y la evaluación permanente de los riesgos presentes en las operaciones.
Entre las principales recomendaciones, Castro destaca la realización periódica de simulacros de emergencia, idealmente con la participación de Bomberos, SAMU y otros organismos de respuesta. “Estos ejercicios permiten identificar las brechas existentes y aplicar mejoras antes de que ocurra una emergencia real”, explica.
Asimismo, enfatiza que los planes de emergencia deben actualizarse al menos una vez al año y complementarse con capacitaciones permanentes para todos los trabajadores. En empresas que manipulan sustancias de alta peligrosidad, además, recomienda contar con brigadas internas de emergencia especializadas en el combate inicial de incendios.
Otro aspecto clave es disponer de un plano actualizado de las instalaciones que identifique claramente la ubicación de los materiales combustibles y de las sustancias peligrosas almacenadas. A ello deben sumarse las respectivas hojas o fichas de datos de seguridad, documentos que contienen información sobre primeros auxilios, medidas de control ambiental, procedimientos de neutralización y métodos adecuados para combatir incendios. “Esta información es fundamental para que Bomberos pueda actuar de manera rápida y segura durante una emergencia”, afirma.
Castro también advierte que las observaciones realizadas por la autoridad sanitaria deben ser implementadas oportunamente. “Cuando una empresa no corrige las deficiencias detectadas en un sumario sanitario, existe una alta probabilidad de que una situación similar vuelva a ocurrir, incluso con consecuencias mucho más graves”, sostiene.
Finalmente, el académico señala que uno de los riesgos más frecuentes en este tipo de industrias ocurre cuando el crecimiento de la producción supera la capacidad de las instalaciones. “Las bodegas comienzan a congestionarse con una mayor cantidad de materiales combustibles, aumentando significativamente la carga de fuego y el potencial impacto de una explosión”, explica.
Por ello, concluye que las empresas deben realizar estudios de carga combustible que permitan definir las medidas de protección necesarias, como sistemas automáticos de extinción, uso de espuma especializada, compartimentación mediante muros cortafuego y otras soluciones de ingeniería destinadas a evitar la propagación de las llamas y proteger tanto a los trabajadores como a la comunidad.
Fuente: Agencia Dialecto